domingo, 25 de enero de 2015

ESCRITURAS DEL EUROPEO CLAUDIO MAGRIS.



Existe la escritura diurna que requiere de un orden, una
responsabilidad, una moral-se extiende el escritor en su argumento- y hay una escritura nocturna en la que encontramos el infierno, la cloaca de la existencia, de la historia. Existe la angustia y podemos llegar a perder el sentido de los valores. No cuenta la vida en sí, la vida se fragmente donde solo vemos lo que ha quedado después de una catástrofe. Creo que no debemos confundir los dos momentos. Luego existe la escritura que nace de un momento de absoluto desorden en el que el escritor se enfrenta cara a cara con la medusa, con la insostenibilidad de la vida. La vida como una inmensa ola del mar que arrastra los restos del naufragio a la arena y sólo vemos los restos. Debemos vivir ese momento de angustia, debemos perder en algún momento el sentido de la continuidad, del orden, de los valores, porque estamos frente a frente a un momento insostenible. Hablando con Sábato hemos estado de acuerdo en que hay una escritura diurna cercana al orden y otra nocturna que habla de la cloaca de la existencia de la historia. Nunca hay que confundirlos.

Claudio Magris en una entrevista de Eduardo Larrocha. 

jueves, 15 de enero de 2015

Humareda. Escrito para un encuentro de poetas y pintores en Lampa.










MANIFIESTO RESIDENTE:

En el libro que la Galería Moll le dedica a Víctor
Humareda, curiosamente está consignado que, el gran maestro, en su infancia, había sido cuidado por Don Juan Herrera. La noticia no dejó de serme grata aunque yo estuviera al tanto por boca del propio maestro de su relación especial con mi familia. Sí pues. Es cierto que mi abuelo Don Juan Herrera cuidó de algún modo la infancia de Víctor Humareda. Es cierto que tuvo dos hijas, René y Carmen Herrera con la señora Gallegos madre de Víctor. También es cierto que Humareda creció con mi padre, tenían la misma edad y jugaban en el río de Lampa. Ambos estaban encantados con París, el uno con los impresionistas y el otro con las novelas de Eugenio Sue.

Yo conocí a Humareda en la casa de Víctor Delfín en Barranco y desde entonces caminábamos por Lima probando postres y hablando de nuestros paisanos. También lo acompañaba a La Nené de la avenida Colonial donde él no probaba ni una gota de alcohol. En su habitación del Hotel Lima tenía un retrato enmarcado de su madre al lado de la cama, un cajón con trapos coloridos para limpiar pinceles, y un ropero estrecho. El Gran Maestro me dibujaba con palabras su idea de hacer del puente de Lampa una hermosa terraza con sombrillas y café, una postal del impresionismo con luces de Degas y


temores de Toulouse Lautrec.Yo imaginaba un malecón a orillas de esa parte del río.Un paseo que reflejara esas aguas.
Pasado el tiempo veo que Lampa no cuenta con la obra de Víctor Humareda. La placa que señala la casa de su nacimiento está borrada. La casa todavía no ha sido expropiada por el municipio para hacer en ella una casa museo. Que es lo propio. La manera de cuidar la obra de un gran pintor. Que no se nos vea a los lampeños como sirvientes del turismo sino como a personas generosas y cultas que cuidan su arte y sus artistas.


Vladimir Herrera 

sábado, 3 de enero de 2015

Absoluta vigencia del Pequeño Deslinde de Helena Usandizaga en Trafalgar Square 6.

En la primavera de 1988 salió el número seis de la Revista Trafalgar Square. Con todo  fue el número más provocativo de los diez que salieron en Barcelona. En él se inscribe este Deslinde petit que parafraseando a Alfonso Reyes el gran polígrafo mexicano hizo Helena Usandizaga tocando un tema que al mismo autor del Deslinde hubiera hecho gozar.






viernes, 2 de enero de 2015

POEMA TIPOGRÁFICO EN LA REVISTA TRAFALGAR SQUARE. PRIMAVERA DE 1988.

El poema concreto no es más concreto que el de uno, tipográfico, brasileño o no. Y la idea de otrora, de cualquier concretista  de que el poema es palpable más allá de su serenidad, truena. El poema tipográfico construido sobre la caja maquinal matinal que deja los dedos sucios de gasolina y huele a tiempo, que, además suma una reflexión a su grupa. Pergueño de Bitti por ejemplo es volver a la proporción áurea resuelta bajo la sombra de Bodoni y destinada para el espacio que logra el poema gráfico. Los motivos también fueron cayendo en juego de caligrama mientras se construía el pincel roto bueno para empezar cualquier poema mundano. Pero también está el temor de Bitti a que la llama auquénida le escupa el cuadro cuando todo Renacimiento a orillas del Lago de Juli es la presencia de la primera imprenta de América. /Aún/ Perfecto/ Maniatado/ como miedo/ pero no miedo/ ni sensación ni/ nada/ que pueda/ inspirar/ y que inspire./ Así fue cómo sobre una vieja Minerva plana V.H. fabricó este poema para la Revista Trafalgar Square en la primavera de 1988.

jueves, 4 de diciembre de 2014

EL AZAR OBJETIVO EN LA CAPILLA DEL HOTEL MONASTERIO DEL CUZCO.

El arte colonial cuzqueño adicto al pandeoro hace que el diablo le señale al ángel algo en un libro mientras al fondo caen irredentos quienes por error hubieran leído qué. Sin embargo los ángeles lucen serenos de semblante porque no hay lucha sino acabamiento. No han triunfado la luz ni la oscuridad y dos libros ocupan el lugar central de la escena que hubiera hecho las delicias de Lezama Lima quien de seguro las habría agregado a su Expresión Americana. Abajo, dos adolescentes sonríen mientras venden sus libros.


Texto de Pedro Granados en la presentación de Editorial Auqui. Con Rodolfo Hinostroza, Helena Usandizaga y Vladimir Herrera, en medio del barroco cuzqueño.


viernes, 14 de noviembre de 2014

PERE GIMFERRER EN ITALIANO O EN BIZANCIO.

Pere Gimferrer en italiano.


Alguno
Poeta
Al que la vejez
Le llega
Casi como bendición
O premio
Porque de joven
Había sabido ser
El más feo de los hombres
Alguno
Digo
Poeta que escribe en múltiples lenguas
A esta hora
Me conmueve
Con su dolor que ya no es dolor
Sólo onomatopeya y cualquier latín
Y divinidad pura
Pero entonces su grandeza
Su pequeño país
Su don de gentes
Su laureado teléfono
De cuando amaba a Clarita
Su pequeño apartamento
En una ciudad famosa
Me traen al recuerdo que yo también 

Descubrí la poesía misma con Baudelaire

Como él a los doce años. En la infancia. 
V.H.
Ranhuaylla Hacienda, 14 de noviembre del 2014.

martes, 11 de noviembre de 2014

PARA ENTENDER A RODOLFO HINOSTROZA DE VLADIMIR HERRERA, SU AMIGO.





A Juan Cristobal, con quien nunca tuve disidencia por haber vivido en otro planeta, le dirijo estas líneas, cuando es fatigoso y permanente el ataque a Rodolfo Hinostroza en nombre de un izquierdismo anticomunista de guerrilleros buenos y otros que no lo son, aunque permanezcan en la montaña recién desacralizada como decía Lihn. También le muestro cómo William Rowe, que pertenece a la generación de J.C y de Hinostroza y que vivió su juventud en el Perú, discierne en un tema espinoso como el de la aproximación a Heraud. Así pues, camarada, que nuestros vicios ideológicos iluminen nuestra jornada.

W. Rowe “Para llegar Rodolfo Hinostroza”, en Miguel Casado (ed.), Cuestiones de poética en la actual poesía en castellano, Madrid/ Frankfurt, Iberoamericana/ Vervuert, 2009, pp. 137-154.

En 1963, el joven poeta peruano, Javier Heraud, murió acribillado en la selva peruana. Tenía 21 años. Había entrado clandestinamente al país
con un pequeño grupo de compañeros. Su meta era crear un foco guerrillero. Creía que de ese modo abrirían el camino a la revolución. Cuando murió Heraud, escribió Washington Delgado, otro poeta, algo mayor que él, ‘Dice un prosista chino que al principio no existe el camino, pero cuando muchos hombres pasan por un mismo sitio aparece el camino. Así es la revolución . . . entre el verbo y la acción el revolucionario escoge la acción.’ Por detrás, sin embargo, alentaba un discurso del martirio que no difería del que alimentaba el Poder.

Heraud era del grupo de jóvenes peruanos que habían viajado a Cuba para estudiar cine. Entre ellos estuvo Rodolfo Hinostroza. El estudio del cine resultó ser eufemismo del entrenamiento guerrillero. RH se negó a seguir ese camino. En la ocasión de la muerte de Heraud, entre las personas de izquierda, se alimentó el discurso del heroísmo y del martirio. Se escribía de ‘la muerte de un hombre por su pueblo’, de uno que ‘murió por nosotros.’ En la poesía del propio Heraud, también estaba la muerte como telos y valor: ‘supuse que / al final moriría / alguna tarde / entre pájaros / y árboles’; ‘la poesía es entonces, / el amor, la muerte, / la
redención del hombre.’ Detrás de la palabra está el sacrificio, dándole valor.
Difícil oponerse a tal discurso. De allí seguramente viene el verso de RH: ‘Que se abra para ti la rosa amarga del malentendido.’ Y estos otros:

Yo no estaré. Entonces mis huesos hablarán por mí,
y este siglo de catástrofes y trágica grandeza, penderá
ante mis ojos que vieron el fulgor de la matanza. Entonces
querré decir que mi amor fue más hondo . .

PARA ENTENDER A RODOLFO HINOSTROZA DE VLADIMIR HERRERA, SU AMIGO.





A Juan Cristobal, con quien nunca tuve disidencia por haber vivido en otro planeta, le dirijo estas líneas, cuando es fatigoso y permanente el ataque a Rodolfo Hinostroza en nombre de un izquierdismo anticomunista de guerrilleros buenos y otros que no lo son, aunque permanezcan en la montaña recién desacralizada como decía Lihn. También le muestro cómo William Rowe, que pertenece a la generación de J.C y de Hinostroza y que vivió su juventud en el Perú, discierne en un tema espinoso como el de la aproximación a Heraud. Así pues, camarada, que nuestros vicios ideológicos iluminen nuestra jornada.

W. Rowe “Para llegar Rodolfo Hinostroza”, en Miguel Casado (ed.), Cuestiones de poética en la actual poesía en castellano, Madrid/ Frankfurt, Iberoamericana/ Vervuert, 2009, pp. 137-154.

En 1963, el joven poeta peruano, Javier Heraud, murió acribillado en la selva peruana. Tenía 21 años. Había entrado clandestinamente al país
con un pequeño grupo de compañeros. Su meta era crear un foco guerrillero. Creía que de ese modo abrirían el camino a la revolución. Cuando murió Heraud, escribió Washington Delgado, otro poeta, algo mayor que él, ‘Dice un prosista chino que al principio no existe el camino, pero cuando muchos hombres pasan por un mismo sitio aparece el camino. Así es la revolución . . . entre el verbo y la acción el revolucionario escoge la acción.’ Por detrás, sin embargo, alentaba un discurso del martirio que no difería del que alimentaba el Poder.

Heraud era del grupo de jóvenes peruanos que habían viajado a Cuba para estudiar cine. Entre ellos estuvo Rodolfo Hinostroza. El estudio del cine resultó ser eufemismo del entrenamiento guerrillero. RH se negó a seguir ese camino. En la ocasión de la muerte de Heraud, entre las personas de izquierda, se alimentó el discurso del heroísmo y del martirio. Se escribía de ‘la muerte de un hombre por su pueblo’, de uno que ‘murió por nosotros.’ En la poesía del propio Heraud, también estaba la muerte como telos y valor: ‘supuse que / al final moriría / alguna tarde / entre pájaros / y árboles’; ‘la poesía es entonces, / el amor, la muerte, / la
redención del hombre.’ Detrás de la palabra está el sacrificio, dándole valor.
Difícil oponerse a tal discurso. De allí seguramente viene el verso de RH: ‘Que se abra para ti la rosa amarga del malentendido.’ Y estos otros:

Yo no estaré. Entonces mis huesos hablarán por mí,
y este siglo de catástrofes y trágica grandeza, penderá
ante mis ojos que vieron el fulgor de la matanza. Entonces
querré decir que mi amor fue más hondo . .

viernes, 7 de noviembre de 2014

REINICIA EDITORIAL AUQUI SU EPOCA PERUANA CON RAÚL BROZOVICH, ÓSCAR MÁLAGA, Y PEDRO GRANADOS.

Se publican y presentan los Poemas Encontrados de Raúl Brozovich, La Salvaje Melodía del Aire de Óscar Málaga y Activado de Pedro Granados.Todo un acontecimiento para la escena literaria cusqueña, si la hay, es la presentación  que hace Editorial Auqui en su nueva etapa peruana. Tres libros de tres poetas distintos en su avatar y en su respiración, cuya obra estrictamente inédita sale a la luz en una colección de formato apaisado con su peso y su cantidad hechizada, que dan ganas de tenerla súbita y entre los brazos. Poesía de la buena, la mejor.

domingo, 19 de octubre de 2014

Fotografía en estudio para el próximo numero de la Revista Trafalgar Square.

Los estudios de estética resultan siempre apabullantes. Uno termina con la cabeza de piedra hecha virtud. Pero nos contentamos con que el azar junte la cabeza de Vallejo hecha piedra de río y la Estética de Hegel  que le gustaba tanto a mi amigo Osvaldo Lamborghini. Este es un estudio fotográfico para la Revista Trafalgar Square de pronta aparición en este continente.





viernes, 3 de octubre de 2014

TRILCE NUEVAMENTE CON PEDRO GRANADOS.

Vallejo para Granados y Granados  para el contrapunto y la marinera.  Dos poetas bajo el mismo signo zodiacal jugando a las escondidas. Pero Granados nos ayuda a hundirnos en la solaridad  del vate de Santiago de Chuco, si cabe, y también a caer de pie en una fonda de ritmo y sabor insospechada para quienes habíamos hecho una lectura circunspecta de nuestro poeta universal. Granados descubre el juego y las canicas, con pelos y señales como académico que es, aunque adolezca de cierto gamberrismo. Es el muchacho que toca el timbre de la puerta y corre para encontrarse con algo menos que Dios: esa nada que ríe en el dintel  de la época epocal misérrima del tiempo de nuestros padres en Poesía y en Rumba.  V.H.