DE ENTRE LOS HOMBRES, EL POETA ES EL QUE VIVE MÁS CERCA DE LOS ANIMALES Y DE LOS DIOSES. Teixeira de Pascoaes.
sábado, 12 de febrero de 2011
DJ´s en la Laguna Brechtiana.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Los marqueses según Carlos Meneses.
LOS MARQUESES
Vicente del Bosque, entrenador de la selección nacional de fútbol campeona del mundo, recibió el título de marqués y el abrazo del rey don Juan Carlos, con la modestia de siempre, considerando que el premio era para todos los integrantes de la selección pero como no podía haber tantos marqueses él representaba a todo el equipo de jugadores, asesores, directivos etc. No se sabe de otro deportista catapultado a la nobleza a través de un título nobiliario que se le otorga por su gran éxito en Sudáfrica. Uno de los comentarios más simpáticos lo dio otro entrenador que dijo algo así como: si todos los marqueses fueran como Del Bosque el país iría mejor. En total el rey convirtió en marqueses a 4 personas, el más popular fue el entrenador, y en un segundo término de popularidad el escritor Vargas Llosa, que pasa a ser Noble 2011 y Nobel 2010.A Gabriel García Márquez no se lo podían haber otorgado en 1982 cuando obtuvo el Nobel, por ser latinoamericano y llevar la misma palabra del título nobiliario en su segundo apellido. Ante la entrega del Nobel muchos habrían recordado las actitudes de Jean Paul Sartre y de Samuel Beckett, hacia ese premio. También la de García Márquez que acudió a Estocolmo con una sencilla guayabera. Y su discurso ofreció una elogiosa visión del pensamiento y en especial la imaginación de los ancestros latinoamericanos. Acerca nobeles y nobles hay mucho que decir, quién sabe Mario Vargas diga algo sobre sus 2 grandes premios en una próxima novela.
Coco Meneses.
martes, 8 de febrero de 2011
DE NOBEL A MARQUÉS
Primero nobel, después marqués.
Me pregunta Carlos Meneses desde Palma de Mallorca sobre lo que pienso acerca del ingreso reciente a la aristocracia española de nuestro graciosísimo premio nobel. La pregunta de Meneses quien además ejerce como periodista en la misma isla en la que los reyes de España se entregan a solaz y esparcimiento en el parreño y veraniego Palacio de Marivent, me llega como anillo al dedo cuando me doy cuenta de que hace unos días en este mismo blog. he publicado en homenaje a Darío un poemilla que lleva por nombre el día de su natalicio. En este caso la casualidad ha sido lo que los surrealistas llamaban la necesidad del azar objetivo: Darío dice en su poema preceptor: puede que por mis manos corra sangre de indio chorotega o mandragano a despecho de mis manos de marqués. Y esto es algo que siempre me ha inquietado en el nicaragüense. Y creo que también ha inquietado a gran parte de los poetas latinoamericanos. Lo que no sabíamos es que toda esta vaguedad terminaría encarnando históricamente en la aceptación del marquesado por parte de nuestro único nobel. Al que creíamos peruano. Peruano de la República Peruana. Porque, claro, ahora es un aristócrata español, del Reino de España con un título nobiliario que heredará, nos preguntamos, su amado vástago Alvarito? O sus nietos? O sea, todo esto no será la reintroducción de las aristocracias europeas en la vida cotidiana de nuestras pobres repúblicas? Algo así como avanzadillas de Maximilianos y Carlotas del siglo veintiuno? Seguro que exagero cuando pienso que vivimos en lo que fue el virreinato más seguro de la corona, y el más reaccionario, para cuya destrucción tuvieron que concurrir dos grandes ejércitos. Seguro que exagero cuando presumo que la historia no existe y que tan sólo la paradoja nos ilumina y congrega en este páramo de clases medias que se han quedado boquiabiertas con el notición.
No he querido reírme a pesar de que sé que hay cosas que no tienen remedio. Pero imagino que cualquier republicano español de la República Española: Alberti, Bergamín o Garfias o la misma María Zambrano, por no hablar de García Lorca o Miguel Hernández, junto a los peruanos Vallejo y Oquendo de Amat que pelearon por la República, se reirían con ganas de nuestro afamado premio nobel. Pero la paradoja no termina ahí. La tesis de MVLL en San Marcos, su primera tesis versaba sobre Darío. Por lo que presumo que nuestro querido nobel además de marqués siempre quiso ser poeta.
Vladimir Herrera. Cusco. Febrero del 2011.
domingo, 6 de febrero de 2011
viernes, 4 de febrero de 2011
6 SEIS PREGUNTAS A BASILIO SÁNCHEZ
Quien ya se perfila como uno de los grandes poetas españoles del momento responde a estas seis preguntas de Vladimir Herrera para la Laguna brechtiana. Las que se resolvieron durante diciembre del 2010 y enero del 2011. Atentos debieran estar a sus respuestas los poetas jóvenes de este mundo y el otro. La poesía no engaña.
6 seis preguntas a Basilio Sánchez.
1.- Basilio dime cómo has vivido sino personalmente, familiar e históricamente la Guerra civil. Las nuevas generaciones en la América española no tienen una idea cabal de esa parte de la historia. Los mismos lectores de Vallejo aquí la pasan por alto.
Cuando nací, en 1958, ya habían transcurrido casi veinte años desde el final de la guerra civil. Cáceres fue una de las primeras ciudades tomadas por los rebeldes y sin apenas resistencia, por lo que los únicos recuerdos que mis padres me transmitieron fueron los de algunos bombardeos aislados y los de las sirenas empujando a la población a protegerse bajo los soportales de las plazas. Tras las estrecheces generales de los primeros años de postguerra, mi familia pudo mantener, a través del comercio del calzado, ese tipo de vida normalizada que el franquismo se encargó de promover en los años siguientes en una clase media poco desafecta y deseosa de una paz sin ambages. Como en otros muchos de mi generación, no fue hasta la adolescencia, coincidiendo con los últimos años del régimen, cuando se despertó en mí eso que llamamos conciencia social y pude a empezar a comprender la dimensión verdaderamente trágica de la contienda, con sus enormes repercusiones en una convivencia aparentemente pacífica, pero radicalmente injusta, desvaída y mutilada en sus valores humanos, culturales y estéticos. Mis padres, con inclinaciones artísticas, siempre supieron comprender y alentar estas inquietudes que a través de mis lecturas, mis amistades y mis viajes llegaban hasta ellos para invertir el mundo que hasta entonces habían conocido.
2.- Soy amigo de antiguo de Javier Gómez de Pablos quien fuera médico de Carlos Barral en sus últimos años. A quien frecuentábamos en la época de La Espineta de Calafell. Para Gómez, la desaparición de Barral fue un trago duro de roer. Por eso siempre me han inquietado ustedes los médicos poetas o los poetas médicos. Y mucho más cuando son poetas de calidad como tú. Cómo llevas todo eso?
En algún poema he escrito que en mi casa hay un metro cuadrado para el hombre que escribe y para el que no escribe. Digamos que el médico y el escritor conviven, pero no se mezclan. Intento que los médicos no me tengan por un buen poeta y los poetas por un buen médico. Es más, siempre he evitado hacer mención a mi profesión en las publicaciones literarias por el temor a que el simple hecho de hacerlo me convirtiese en un amateur, en un advenedizo, o en lo que es aún peor, en un autodidacta. Me estoy curando poco a poco de este complejo y estoy empezando a apreciar lo que la medicina y la poesía han podido aportarse en mí mutuamente.
Cuando a Miguel Torga le preguntaban por qué había tantos escritores médicos, solía responder que no era porque la medicina los produjese, sino que ésta se limitaba, sencillamente, a conservar este don en los que habían nacido con él, que no es poco; que al contrario de otras profesiones, que ahogan en el individuo el espíritu de aceptación y comprensión de sus semejantes, la medicina los favorecía, los preservaba.
Quizá la medicina, mi relación diaria con el dolor y la enfermedad, estén en la raíz de una escritura que para mí es un lugar de acogida y de resistencia. Es posible que la poesía, a su vez, haya moldeado de alguna manera, con ese espíritu de aceptación y comprensión del que hablaba Torga, mi relación con los enfermos. En cualquier caso aspiro a ser un buen médico en mi hospital y un poeta respetable entre los que aman la literatura.
3.- Naciste el mismo año en que la TV venía al mundo para quedarse. Cuéntame cómo estas asumiendo el mundo digital y todo lo que se viene.
He dicho en algún lado que aunque mi mano derecha no sabe muchas veces lo que hace la izquierda, Google sí lo sabe. Nada se leescapa de nuestras miserias literarias, de nuestras vidas presumiblemente anónimas. Internet es un ojo, pero también una gran ventana a través de la cual se puede ver no una simple parcelade la realidad, sino el mundo entero. Los mapas se han modificado,la geografía ha desaparecido: ya no existen escritores periféricos, sólo escritores desconectados. Leer poesía ya no es un problema nieconómico ni de latitudes, y esto es bueno; pero sigo prefiriendo elpoema impreso al poema parpadeante de una pantalla, hecho de menos la alegría cotidiana del cartero y añoro, por encima de todo, la vigencia de unas relaciones personales en las que el tacto, las miradas y las modulaciones de la voz les confieran a las palabras el sentido que les corresponde, el calor de un acercamiento sin fisuras.4.- La novela contemporánea como género siempre me ha parecido algo espúreo, sublime sí, y hasta de raigambre poética como la que hacen algunos amigos, pero nunca cabal. Quiero decir que no me imagino a Claudio Rodríguez escribiendo novelas. Y mucho menos a Gamoneda. Dime tú, poeta, qué has aprendido de la novela contemporánea.
Lo que la prosa piensa del poema no es lo que se imagina el poema de la prosa. Envidio a los narradores, su capacidad para utilizar áreas del cerebro que yo no uso, para ordenar su pensamiento atendiendo a los códigos de un gen del que carezco. Cuando alguno de los poetas que frecuento se aventura en la novela, me siento traicionado en mi propia naturaleza, ofuscado en mi tribu.
Pero quizás haya aprendido más de los narradores que de los poetas -ya se sabe que lo poético no es patrimonio exclusivo de la poesía-, y los leo con fruición porque me gusta que me cuenten historias, porque puedo admirarlos sin que se resienta mi amor propio, y porque después de la tensión de un verso que se resiste, me gusta tumbarme boca arriba sobre el lecho mullido de un texto bien escrito, ilimitado en sus matices, poderoso en su capacidad para generar su propia vida.
5.- Tú allá en Cáceres y yo al borde de esta transoceánica que llega del Brasil, en Urcos convivimos con el portugués en términos de sensibilidad y lengua. Recientemente ando maravillado con la obra de Antonio Ramos Rosa. Crees que en algún momento dejemos de darle la espalda a la cosa lusitana. O que las aguas de Portugal y España se junten en este trópico utópico de versos amazónicos en portuñol?
La relación que tengo con Portugal es la que uno puede tener con su infancia cuando ésta ha sido razonablemente dichosa. El azul machadiano de mis primeros años es el azul violento del Atlántico y el azul desvaído de los dinteles de las casas de Figueira da Foz, en cuyas calles la luz de los veranos y la sombra inquietante del que pude haber sido se mezclaron definitivamente para convertirme en el que soy. Por su geografía, Extremadura está abocada a Portugal, y esto es un privilegio. La riqueza de los lugares fronterizos radica en el intercambio, que siempre es mutuo; en la suma, que a uno y otro lado se convierte en multiplicación. Por eso no hablo tanto de mestizaje, como de convivencia, de superposición de identidades, de la necesidad de compartir nuestras esencias sin perderlas. El tránsito a través de nuestras fronteras debería incluir como equipaje la predisposición para el asombro y la humildad respetuosa del que irrumpe como invitado en la morada del otro. Entre nosotros, la figura del poeta Ángel Campos, (traductor, entre otros muchos, de Ramos Rosa), ha sido sustancial para el restablecimiento de una relación de normalidad cultural a ambos lados de la Raya , saldando así una deuda que arrastrábamos desde siempre.
6.- Los poetas provincianos como tú o yo, terminamos siendo radicalmente cosmopolitas sin quererlo para envidia de los indígenas de las grandes ciudades. En Chile se hablo en algún momento de los poetas láricos: Teillier o Rolando Cárdenas. Que eran poetas provincianos en pleno viaje interior. En su poesía veo la misma patria de la infancia que en la tuya. Tú crees en la patria de la infancia?
Todos los poetas, incluso los que no somos estrictamente elegíacos, escribimos para compensar una carencia, restituir una pérdida, darle sentido a algo que ahora no lo tiene, pero que pudo haberlo tenido. Expulsados de una patria, la de la infancia, en la que se supone que pudimos ser felices, la escritura es un vagar interminable alrededor de sus murallas, y esto nos convierte a todos por igual en periféricos.
Nadie nace cosmopolita, en origen todos somos provincianos. Desear seguir siéndolo para permanecer cerca de lo que importa, es sólo una de las opciones por las que podemos optar, pero que define una forma particular de ser y de escribir.
jueves, 3 de febrero de 2011
El BlogArt ? El Mezcal? Los Comisarios?
Pronostico que el blog tarde o temprano será una obra de arte, un work in progress, algo como un caballo desbocado que sueña que lo cambian de vitrina.
Joan de Boheme, el viejo.
Para Marco Antonio Montes de Oca.
martes, 25 de enero de 2011
“Los Años Sin Excusa”
Manifiesto.
1
Por sentido común me adhiero a la presencia moral de “la Banda de los cuatro”, antes que a las posiciones mercenarias del “Posada Carriles de la literatura peruana”.
2
Geoffrey Firmin, el cónsul, en alguna parte de Bajo El Volcán dice que “no se puede vivir sin amor”. Y lo repite varias veces. Yo le diría al oído que a más a más no se puede vivir sin talento. Sobre todo si te sientes poeta. Digamos que la falta de amor no es tan grave como la falta de talento, luego de haber atravesado quince años, antes quince y después quince como decía el de Santiago de Chuco. Ahora que apretados nos vemos en esta plaza de Bizancio y peinamos canas y ya vamos dejando la posta a nuestros hijos. Claro está que se puede vivir sin talento sobre todo si has escogido el camino de las multitudes como hacen los políticos. O los malos poetas que en vez de consagrarse a su obra en soledad y descontento, aparecen fotografiados en grandes grupos vanamente envejecidos como si terminaran de almorzar, o vinieran de engañar al mundo. Así pues la falta de talento se reemplaza con la mucha compañía, con el bullicio y la furia, aunque eso se note: en medio de la farra ya no calzan la ropa ni las poses de la juventud y las pupilas tienen un débil mirar.
3
La burrada firmada por Mora y Pimentel ha sido íntegramente escrita por el huancaíno, ya que recuerdo que a Jorge Pimentel le resultaba sumamente difícil escribir algo que no sea un buen poema: En los tiempos de La Crónica los editores le consultábamos todo a los sabios Juan Morillo y Germán Lequerica, pero también le hacíamos los títulos a Pimentel, cuyo trabajo consistía en divertirnos. Y, sí, trabajábamos en un órgano velasquista junto a Lauer, Oquendo, Hildebrandt, Patrick Rosas, Verástegui. Y qué?. Yo nunca he sido apristón ni fujimoristón como los pájaros campanudos de Quilca.
En todo caso sorprende la mala leche de libelo infamante que han usado los ccorotas estos para desvirtuar a como dé lugar un trabajo probablemente concebido con humor y buenas maneras. La mentada antología consultada. Frente a la cual se pueden tener actitudes sublimes o peregrinas pero no argumentar hasta el cansancio al revés y al derecho sólo para escandalizar a la parroquia diciendo que todavía existen. Se nota su afán de sobrevivir al amparo de la vigencia. Son maestros en encaramarse a cualquier posibilidad de salir en la foto del momento, y dan la virginidad impura con su teoría más a cambio de la legitimidad tantas veces perdida. Porque de eso se trata: han buscado durante cuarenta años la legitimidad que nadie les niega pero que suponen esquiva como la suerte literaria que han tenido.
Alguien tiene que decir de una vez por todas que la mala poesía que han estado escribiendo estos años, ha estado hecha con los jirones de una retórica que sólo ha ocultado su falta de talento y su envidia. Buena retórica para borrachines desesperados pero envidia encubierta de los que han seguido escribiendo fuera de su influencia y dominio. Envidia porque nunca publicarán en una editorial de la importancia de Tusquets, y menos en una colección consagratoria como Nuevos Textos Sagrados. Y menos aún en una antología como VEINTE AÑOS DE POESÍA, también de Tusquets, el 2009. Pero la peor es su envidia por mi trabajo de editor. Solo que en ese terreno no pueden mentir. Porque los libros de Auqui están ahí: Yo fui el primero en publicar a Moro, a Westphalen y a Ferrari en Europa. André Coyné en su prologo a Cuál es la risa de Westphalen se encarga de señalar la naturaleza y los avatares de ese libro. Léaselo para entender hasta dónde camina con pie suelto la patraña.
4
Para los que vivimos fuera de la patería limeña, es decir lejos del criollismo anticuchero del Queirolo, nos resulta tenaz esa especie de autobombo permanente, de borrachera perpetua de autocomplacencia y esquina en que ha caído toda esa gente. Como si la poesía los necesitara con sus milagros. Ya sabemos que del museo-capilla del Queirolo no quedará ni la sensibilidad esponjosa y acomodaticia que lo creó, ni siquiera los cantos a la traición de quien ocultó durante treinta años los libros del amigo publicados en España y se hizo el loco. O el otro que cuando le mencionan mi nombre calla en sánscrito pese a que yo le cambié la vida presentándole a su mujer, la poetisa. Y como él otros. Eso es H.Z. y por ser como son no los aguantaba el único y verdadero HZ Juan Ramírez Ruiz a quien en sus últimos tiempos mancillaron y pegaron. Que ahora no se hagan los buenos con su memoria. Lo peor de todo es que han dado ese tono de Chuiman a la chusma literaria que ha venido después de ellos: risita limeña de antiguos jovencitos crapulosos e incultos a quienes fuera del Perú no los pela ni su madre: malas maneras, inconsistencia ideológica, versos destripados, gritos cobardes en recitales y cantinas. Astutamente se han posesionado del retrato de Churata que está tan lejos de ellos como Lima de Mali. Lo han puesto en su cantina tarde y mal, cuando nosotros arequipeños, cusqueños y puneños ya habíamos enarbolado al maestro con convicción y silencio, con sicuris y viento y lontananza de futuro. Porque nos pertenece más a nosotros que a ellos mientras este Perú desmemoriado, miserable y corrupto siga perpetuando la farra literaria y la tontera.
Malos poetas y malas personas. Y lo digo con ganas por que ya me cansé de tanta impostura y porque tengo que hacerme cargo de mi obra y defenderla de la falsa amistad y la hipocresía. Por que la amistad en los buenos tiempos fue tan íntima que hasta la Musa de HZ llegó a ser madre del mayor de mis hijos, espejo macho de punk y talento. O sea que no se hagan. Que les conozco todas las arrugas y toda la sangre. Que si ellos son el centro de Lima yo pertenezco a la periferia mundana de la Benemérita provincia de Lampa, donde muy joven aprendí a disparar cartuchos con sal y ají.
Este manifiesto también es una advertencia y va en el mismo tono de aquella “advertencia a un hueleguisos” que indignamente le hicieron a Rodolfo Hinostroza. Téngase en cuenta que sé cosas que un amigo común se llevó al cielo. O sea que tranquilitos que el sol brilla para todos. Y Todavía no he comenzado a escribir mis anti-memorias. Y no soy tan civilizado ni fino como el ronco genial.
Así habla la amistad traicionada por el pontífice furioso de HZ, el Posada Carriles de la poesía peruana causante de todo este desaguisado: Tulio Mora. Y cierro este manifiesto con un guiño a Jorge Pimentel en cuya obra ya no creo. De Verástegui no diré nada porque su mala poesía última, sus delirios de grandeza y su larga convalecencia no le permitirán defenderse.
Vladimir Herrera.
Puerto Atico. Arequipa. Enero del 2011.
jueves, 20 de enero de 2011
Filonilo y Oquendo de Amat.
SALUDO A FILONILO CATALINA.
Real poeta o poeta de los dones. Saludo tu libro y la presentación del libro en Arequipa, esa ciudad en la que vive tu madre. Al fin y al cabo uno es del lugar en donde viven nuestras madres. Y hacemos monadas para ellas así pasen los años. He llegado al convencimiento después de curiosear un poco, de que tú eres el único heredero de los destellos de nuestro paisano Carlos Oquendo de Amat. Aunque no tengas su rojez y la guerra civil española te quede lejos. Oquendo de Amat ha sembrado en el alba de hambre y pobreza esencial la dignidad del canto. Muchos buenos poetas seguirán naciendo del musgo que deja la garúa y brotarán como hongos de psilocibina poblando el cielo de nuestro lago primordial. Recuerda que somos mucho aunque parezcamos poco. Sé que has aprendido a vivir como el equilibrista aquel entre Las Torres Gemelas que ya no existen. Sólo te pido no olvidar la cuerda luego de atravesar el abismo. Enróllala para que sea tu almohada. Como sucede en el poema de Genet.
Vladimir Herrera.
martes, 18 de enero de 2011
18 DE ENERO.
18 DE ENERO.
El día de Darío
es el extremo del viento
En la esquinera, la flor del viento entre las manos de marqués del indio chorotega o mandragano
Las horas de Francisca Sánchez y la dulce Eulalia.
V.H.
lunes, 17 de enero de 2011
Eros, la revista de Rupay (o el pasado no perdona)
En este poema nuestro querido Pimentel papá sufre un extravío. Confunde a una Charo Arroyo andrógina con cualquier pelucón del centro de Lima. Rimbaud se libra con las justas de encontrar el cebiche perfecto y Coco de tener verdaderos problemas en casa. Si mal no recuerdo, estas líneas estaban destinadas a un guión que el flaco Colán volvería película. Dónde estaba en ese momento el obispo de H.Z.?José Cerna compartía una habitación con Elias Duran más tarde bautizado por José Tang en París como el Dr. Watusi. La habitación de tripley estaba en la cuadra once de la avenida Arequipa, y estaba cargada de discos. Todo el jazz de oriente y occidente y el inefable rock. Y esto se nota en estos poemas.
Saliendo del Palermo a la derecha, a pocos metros de la Plaza San Martín tenía su puesto de periódicos el padre de Isaac. Lo mismo que saliendo del Palermo a la izquierda, en la esquina del Parque Universitario estaba el puesto de periódicos y revistas del padre de Eloy Jáuregui. Pimentel que siempre fue patero los introdujo con los poetas de oriente. Pero no entraban al Palermo por ser demasiado jóvenes. Rupay tendría diecisiete años y Jáuregui catorce o quince. O me equivoco. La poesía de Isaac Rupay fue un acto de insurrección solidaria, espejo de su mirada transparente.
Algún poeta en alguna parte en algún tiempo no sé si griego o africano ha dicho una verdad que nunca deja de conmoverme: la poesía es el único arte en el que no entran los números. Y Alfredo Portal en sus años mozos le decía a Verástegui que un poema no debía llevar patitas a riesgo de que hasta las gafas del poeta terminaran siendo falsas.
V.H. Escribió este desaliñado poema de manera infinita entre los 17 y 21 años . El resultado ha sido una especie de collage en el que los amores y los viajes de la juventud se confunden con la utopía y los sueños. Y es que este poema se perdió varias veces y fue recuperado por la memoria y las playas del Pacífico. Así, pues, el mar de los recuerdos con sus botellas al viento nos arroja sin remedio en esta playa de internet sembrada de yerba pobre. Salud.
domingo, 16 de enero de 2011
Carta a un poeta joven del Perú
CARTA A UN POETA JOVEN DEL PERÚ.
Para Paul Guillén.
No te preguntaré por el puente que tejías bajo el cielo azul. Ni siquiera si tienes un amor de mirada alegre o si lo perdiste en una noche canija de esas entre los postes del alumbrado público. Sólo quiero saber si el aliento de la animada conversación que tuvimos hace ya varios años perdura como la entrevista que me hiciste para la revista que tiene el nombre de la mosca de los sueños. Yo no había oído hablar de ti hasta entonces, porque venía recién llegando de mi larguísima estancia europea, cuando te vi y semejabas un joven ansioso a punto de abandonar la música casi marcial que habías heredado de tus padres. La verdad es que evocabas las Tribulaciones Del Estudiante de Törless cuando me dabas a entender que te sentías perseguido por las llamadas de Tulio Mora que te reprochaba el haberme invitado a las jornadas de San Marcos. Esa y otras persecuciones, pensé que no harían mella en un chico con tu carácter y talento. Pero me equivoqué. A los pocos años estabas a pan y cuchillo con TM y JP. Te habías metido hasta el gorro en sus cantinas y merenderos. Y en las pocas veces que hablamos, noté que tu sensibilidad se había penosamente deformado. Sin embargo he permanecido atento a tu obra y a tus frituras de propagandista, y he mantenido la esperanza de que te dieras cuenta de que no se puede ser el amigo de todos. No ha sido así. Has pasado de buscarme para una entrevista en un hotel de Miraflores a ignorar mi blog Laguna Brechtiana ahora que te sientes alguien en el panorama limeño. Tampoco has reproducido la nota de Helena Usandizaga respecto a la polémica ingenua de esta temporada, pese a que ella fue quien nos presentó. Y sé que has andado por allí hablando mal de un verso mío del que no sabes que es un homenaje al “tigre” Lizalde, a quien me parece, conoces poco.
Claro que son pequeñas cosas las que te enumero que han terminado siendo para mí una afrenta. Para eso mi grado de poeta me basta y sobra. Lo que sí me molesta es que repitas por ahí lo que repite por boca de ganso la frondosa mujer de TM: la especie de que yo engañé a Westphalen en mi condición de editor. La respuesta a todas esas calumnias la iré desgranando en mi blog en homenaje a su centenario. Por favor léelo.
Ahora estoy dudando de si mereces esta carta, o archivarte junto a los vejestorios de HZ. Tú mismo te fotografiaste y te pusiste al frente de esa patraña en la que nadie cree. Sólo eres el más joven de los muchachos del débil mirar. Y te han usado, porque ellos no tienen calichines. Ni sus hijos salen en esa foto. Piensa que Paco Guzmán estaba en Urcos al día siguiente contándomelo todo todo.
T.M. te ha chupado el cerebro con una cañita con la sed que sólo tienen los ex-alcohólicos. Tenía que decírtelo. Es la influencia más peregrina y siniestra que ha tenido la gente joven como tú. Y a estas alturas no hay nada que hacer. Trata de beber menos. Y aliviánate un viaje por otros continentes que te vendrá bien. Estoy seguro de que podrás olvidar a esa mala sombra que te ha convertido en el enemigo de todos. Encomienda tu dinero a un pasar apacible y búscate una mujer de amplias caderas. Yo mientras tanto seguiré sembrando papas. ¿Quién lo diría?
Vladimir Herrera.
Ranhuailla. Enero de 2011.
viernes, 14 de enero de 2011
2011 homenajes a José María Arguedas.
En todos lo estratos sociales, culturales y estudiantiles se suceden los homenajes a José María Arguedas. Es una verdadera avalancha, un diluvio de canciones bajo el que una nueva juventud, esta vez pertrechada de valor y contestataria enarbola la imagen del amauta a la que el Nóbel reaccionario ha querido opacar con su Utopía Arcaica, sin lograrlo. Tampoco el poder desde la Casa de Pizarro podrá callar el canto y los homenajes de este año que ya se ve trascendente.
V.H.
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