martes, 18 de enero de 2011

18 DE ENERO.

18 DE ENERO.

El día de Darío
es el extremo del viento
En la esquinera, la flor del viento entre las manos de marqués  del indio chorotega o mandragano                    
Las horas de Francisca Sánchez y la dulce Eulalia.
V.H.

lunes, 17 de enero de 2011

Eros, la revista de Rupay (o el pasado no perdona)

En este poema nuestro querido Pimentel papá  sufre un extravío. Confunde a una Charo Arroyo andrógina con cualquier pelucón del centro de Lima. Rimbaud se libra con las justas de encontrar el cebiche perfecto y Coco de tener verdaderos problemas en casa. Si mal no recuerdo, estas líneas estaban destinadas a un guión  que el flaco Colán volvería película. Dónde estaba en ese momento el obispo de H.Z.?






























José Cerna compartía una habitación con Elias Duran más tarde bautizado por José Tang en París como el Dr. Watusi. La habitación de tripley estaba en la cuadra once de la avenida Arequipa, y estaba cargada de discos. Todo el jazz de oriente y occidente y el inefable rock. Y esto se nota en estos poemas.
Saliendo del Palermo a la derecha, a pocos metros de la Plaza San Martín tenía su puesto de periódicos el padre de Isaac. Lo mismo que saliendo del Palermo a la izquierda, en la esquina del Parque Universitario estaba el puesto de periódicos y revistas del padre de Eloy Jáuregui. Pimentel que siempre fue patero los introdujo con los poetas de oriente. Pero no entraban al Palermo por ser demasiado jóvenes. Rupay tendría diecisiete años y Jáuregui catorce o quince. O me equivoco. La poesía de Isaac Rupay fue un acto de insurrección solidaria, espejo de su mirada transparente.























Algún poeta en alguna parte en algún tiempo no sé si griego o africano ha dicho una verdad que nunca deja de conmoverme: la poesía es el único arte en el que no entran los números. Y Alfredo Portal en sus años mozos le decía a Verástegui que un poema no debía llevar patitas a riesgo de que hasta las gafas del poeta terminaran siendo falsas.
































 V.H. Escribió este desaliñado poema  de manera infinita entre los 17  y 21 años . El resultado ha sido una especie de collage en el que los amores y los viajes de la juventud se confunden con la utopía y los sueños. Y es que este poema se perdió varias veces y fue recuperado por la memoria y las playas del Pacífico. Así, pues, el mar de los recuerdos con sus botellas al viento nos arroja sin remedio en esta playa de internet sembrada de yerba pobre. Salud.

domingo, 16 de enero de 2011

Carta a un poeta joven del Perú


CARTA A UN POETA JOVEN DEL PERÚ.
Para Paul Guillén.

No te preguntaré por el puente que tejías bajo el cielo azul. Ni siquiera si tienes un amor de mirada alegre o  si lo perdiste en una noche canija de esas entre los postes del alumbrado público. Sólo quiero saber si el aliento  de la animada conversación que tuvimos hace ya varios años perdura como la entrevista que me hiciste para la revista que tiene el nombre de la mosca de los sueños.  Yo no había oído hablar de ti hasta entonces, porque venía recién llegando de mi larguísima estancia europea, cuando te vi y semejabas un joven ansioso a punto de abandonar la música casi marcial que habías heredado de tus padres. La verdad es que evocabas las Tribulaciones Del Estudiante de Törless cuando me dabas a entender que te sentías perseguido por las llamadas de Tulio Mora que te reprochaba el haberme invitado a las jornadas de San Marcos. Esa y otras persecuciones,  pensé que no harían mella en un chico con tu carácter y  talento. Pero me equivoqué. A los pocos años estabas a pan y cuchillo con TM y JP. Te habías metido hasta el gorro en sus cantinas y merenderos. Y en las pocas veces que hablamos, noté que tu sensibilidad se había penosamente deformado. Sin embargo he permanecido atento a tu obra y a tus frituras de propagandista, y he mantenido la esperanza de que te dieras cuenta de que no se puede ser el amigo de todos. No ha sido así. Has pasado de buscarme para una entrevista en un hotel de Miraflores a ignorar mi blog Laguna Brechtiana ahora que te sientes alguien en el panorama limeño. Tampoco has reproducido la nota de Helena Usandizaga respecto a la polémica ingenua de esta temporada, pese a que ella fue quien nos presentó. Y sé  que has andado por allí hablando mal de un verso mío del que no sabes que es un homenaje al “tigre” Lizalde, a quien me parece, conoces poco.
Claro que son pequeñas cosas las que te enumero  que han terminado siendo para mí una  afrenta.  Para eso mi grado de poeta me basta y sobra. Lo que sí me molesta es que repitas por ahí lo que repite por boca de ganso la frondosa mujer de TM:  la especie de que yo engañé a Westphalen en mi condición de editor. La respuesta a todas esas calumnias la iré desgranando en mi blog en homenaje a su centenario. Por favor léelo.
Ahora estoy dudando de si mereces esta carta, o archivarte junto a los vejestorios de HZ. Tú mismo te fotografiaste y te pusiste al frente de esa patraña en la que nadie cree. Sólo eres el más joven de los muchachos del débil mirar. Y te han usado, porque ellos no tienen calichines. Ni sus hijos salen en esa foto. Piensa que Paco Guzmán estaba en Urcos al día siguiente  contándomelo todo todo.
T.M. te ha chupado el cerebro con una cañita con la sed que sólo tienen los ex-alcohólicos. Tenía que decírtelo. Es la influencia más peregrina y siniestra que ha tenido la gente joven como tú. Y a estas alturas no hay nada que hacer. Trata de beber menos. Y aliviánate un viaje por otros continentes que te vendrá bien. Estoy seguro de que podrás olvidar a esa mala sombra que te ha convertido en el enemigo de todos. Encomienda tu dinero a un pasar apacible y búscate una mujer de amplias caderas. Yo mientras tanto seguiré sembrando papas. ¿Quién lo diría?
Vladimir Herrera.
Ranhuailla. Enero de 2011.

viernes, 14 de enero de 2011

2011 homenajes a José María Arguedas.

En todos lo estratos sociales, culturales y estudiantiles se suceden los homenajes a José María Arguedas. Es una verdadera avalancha, un diluvio de canciones bajo el que una nueva juventud, esta vez  pertrechada de valor y contestataria enarbola la imagen del amauta  a la que el Nóbel reaccionario ha querido opacar con su Utopía Arcaica, sin lograrlo. Tampoco el poder desde la Casa de Pizarro podrá callar el canto y los homenajes de este año que ya se ve trascendente.
V.H.





SLAM y D.Y.S.O. Cusco en Enero en La Palabra.

D.Y.S.O. Ha llegado hasta el Cusco. Para la celebración de Enero En La Palabra .  Sabe mucho de comunicación en lengua castellana. Sin embargo es hijo del SLAM contemporáneo: eso que ya practican los jóvenes poetas cusqueños y que es parte de la poesía popular de nuestro continente. Eso que viaja entre el folcklore urbano de occidente y el Hip Hop del lado oscuro de la luna. Algo que en el Queirolo y la calle Quilca  es imposible de oír. Y es que el bochinche de los comisarios de HZ no deja. Escuchar.





Semana santa estomacal

Intenté ser un Iván transparente pero ellos hicieron que fuera un Francisco o Paco…

…si la procesión se lleva por dentro aqui dentro es semana santa durante todo el año…

me reconstruyo en este andamio,
te dirán que soy dyso
pero dis no sabe por donde anda mi o
haz mio un camión de cadmio
para mi bateria, no admiro a miss moho
es lo mismo ser bacteria
entramos en tramos de la materia
material corrector si corre hector
por más de una arteria, este arte hería??
yo digo que si ellos"porque heria?",
porque solo escribo cuando
estoy hecho una PUTA porquería…
ante esta cara de poker ria, y eso por? nadie este sopor querría...?
acumulo mierda como diogenes, ¡Ivan la vida que te dió tedio pa´ seguir te dió genes!
por ti mido lo de ser tímido o un loco riente
yo también corrí entre lo corriente
y ahora debo saber que el que presta amistad es un simple prestamista!
para sentar la cabeza me compré un serijo
para ser padre me dí cuenta que antes tuve que ser hijo
para ser duro no hago rap hardcore no rap acero
para tener menos cosas en la cabeza me rapo a cero
aquí me tienen sin cabello a caballo
de él no me apeo
y es que si todo acaba yo
puede que vaya a peor
crees que no me hago bien
diciéndole a mi cuerpo ¡se ecuestre!
ahora no me agobien
y mejor que nadie me secuestre
cuando no se donde mirar… un estrabismo,
no expreso espesor no desprendo esplendor en este avismo que “avis”(habeis) montao´ se menos de mi futuro que Fuster Aramis
me frustré “ara”(ahora) mismo…
no se como salir de esta cueva tan cóncava
mi mente del barullo de ese bar huyó el suelo más de un tacón cava
me pregunto cuando meáis locura y cuando me aislo        ¿curan esos vasos con caba?
o con algo de sidra atado
aguardo deshidratado aguado por la grima de más de una lágrima me doy desí data hado
que en mi ha habido alguien abatido y en ti alguien ávido a mi ha batido…
que no te opongas
da igual como te pongas,
no le encuentras chispa a la vida??
a tu mechero pon gas¡¡¡¡¡
el horno no está pa bollos ni pa migas,
tengo que ir a mi gas???
ya no hay amigos y amigas
dicen que merezco la pena
y otros que merezco la alegría
es la guía agria la ley grial,
tengo todo cruzado
en este abismo
avis montao en mi un estrabismo
mirando el alba añil, medio ocre y lo amarillo
como un albañil mediocre por no saber amar y yo...
me voy con el azar, y yo me voy a enlazar como el lazarillo
miro más allá de toda esa masa ya
en eso se basa hallar lo que vas a avasallar
los problemas ya no son de matemáticas, y
cuanto más temáticas
más te masticas

martes, 11 de enero de 2011

Una más sobre Bolaño.

Lo veía en el camping de Casteldefells camino de la playa en que me esperaba una novia. Antes, no recuerdo bien en qué momento en la calle Tallers junto a Bruno Muntaner y Américo Yábar  alzábamos las copas como espadas. Puedo dar los nombres de aquellos detectives salvajes: Daniel Golding, Juanito Harrington, Orlando Guillén, Mario Santiago. El centro de operaciones especiales era el Viejo Zurich, justo al comienzo de Las Ramblas.( El mismo sitio en que Raúl Gallegos se volvía a encontrar por pura casualidad con Nené, mi prima.). Pero el recuerdo más antiguo que tengo de Bolaño es en mi casa del Valle Hebrón. Llevaba una capa marroquí negra con capucha y le decía que era sobrino de Allende a Gemma Rigau. Creo que el zambo Verástegui y Carmencita también estuvieron en esa fiesta. Cómo fue que nunca hablamos de Ti? Qué año era? Qué ángel oscuro nos juntaba y dispersaba en aquel aire espeso del mediterráneo?
V.H.

viernes, 7 de enero de 2011

COMENTARIO PERPLEJO A “UNA ENCUESTA COBARDE”.

“Una encuesta cobarde”, de “resultados anticientíficos e interesados”, hecha por la “la Banda de los Cuatro”, utilizando a “auténticos (y supuestos) estudiosos, poetas, profesores, recensionistas en los medios”, que son casi todos “amigos personales de los antologadores”, y más precisamente, “la clase de amigos que tiene la Banda de los Cuatro”, de una clase tal “que conocen nombres pero no libros”, y que, previsiblemente “votaron por los poetas más mencionados en los medios”, de manera  que dejaron fuera a poetas valiosos para incluir “con grosera patería, a poetas de absoluta falta de calidad y hasta de continuidad (suman decenas)”.
Si los consultados y los poetas de esta Antología consultada (esa “desvergüenza literaria”) podemos desde ahora mismo hacernos una cruz, qué decir de los responsables de la encuesta, la famosa Banda, uno de los cuales, López Degregori, fue advertido de no incluir a los firmantes en la antología, “a riesgo de ser denunciado judicialmente”.  Aun así, la Banda se tomó el trabajo de la consulta y corrió los riesgos judiciales en cuestión  con el objetivo de  “promocionar” a Carlos López Degregori, el “cabecilla de la Banda”.
Sólo una cosa que aportar a esta crítica de Mora y Pimentel (una sola, porque no opinaré sobre su uso del gerundio): en España somos mucho más prácticos. Esperamos a tener en disputa algún beneficio o hasta prebenda, no sé, una fundación, una plaza de catedrático, un puesto de algo, la representatividad en el panorama literario, la exclusividad en las iniciativas, la venganza, la autopromoción, la fama, la gloria, algo. Sólo entonces accedemos a sacarnos los ojos con la misma saña.  Pero en este caso se diría que la saña es por la poesía, por un canon alternativo, por la honradez en las encuestas, por la verdad. Qué admirable.
Y es que seguramente no se han dado cuenta: ¡pero si es una antología! Un punto de vista, una mirada sociológica, un canon más, con la diferencia de que dispersa un poco las consabidas capillitas, las hace menos compactas, menos conchabadas, aunque suma los gustos y disgustos, los desconocimientos y los conocimientos de los consultados. Con los mismos errores y los mismos aciertos que otras. Qué bien si se la discute y se le contraponen otras posibilidades. Pero, ¿a qué viene tanta sangre?
Helena Usandizaga

La revista de bares de Vila-Matas

    
 
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El autor de `La enfermedad de Montano´ y la crítica Mercedes Monmany hablan del esplendor y decadencia de las tertulias literarias de Barcelona que frecuentaron con Martínez de Pisón.
Isabel Bugallal.A Coruña

La historia de cómo se conocieron se convierte en el comienzo de un divertido relato de la vida literaria de Barcelona a través de las tertulias a las que ambos acudían, el escritor Enrique Vila-Matas, como tertuliano asiduo, y la crítica Mercedes Monmany como visitante ocasional. El autor de El mal de Montano se queja de que le pregunten por su salud, resquebrajada tras el colapso renal que sufrió en verano de 2006. "A raíz de una entrevista en El País me lo preguntan siempre y no quiero explotar mi salud. Es como lo de Marguerite Duras. También conocí a Barthes... O la entrevista ficticia que le hice a Marlon Brando en Fotogramas".

Mercedes Monmany (M.M.): Algo parecido le ocurre a Claudio Magris. Se queja de que siempre le pregunten por Europa, pero él está ligado inevitablemente a la idea de Europa.

Tras el inciso sobre la salud, retoman la conversación.

M.M.: Un día César (Antonio Molina) me dijo: "He quedado con un chico escritor, Enrique Vila-Matas, en la librería Crystal, de Barcelona". Yo leía todo lo que se leía entonces. Me gustaba mucho la literatura no realista y de vanguardia y para mí Enrique era lo más distinto y rompedor que conocía. Me había gustado mucho su libro Al sur de los párpados (1980), no se entendía nada pero yo percibía que estaba en la línea Tel Quel, y empezamos a ser todos amigos, con Paula Massot, la mujer de Enrique.

Vila-Matas (E.V.-M.): Era la época en que teníamos una tertulia literaria en el bar del cine Astoria, en la calle Balmes, que tenía de todo menos literaria. Era un bar muy norteamericano.

M. M.: Un bar muy tipo Hopper, de los años cincuenta.

E. V.-M.: Allí se reunían Cristina Fernández Cubas, Carlos Trías, un poeta peruano que se llamaba Vladimir Herrera y muchos contertulios ocasionales.

M. M.: Yo, cuando iba a Barcelona a ver a mis padres, mi primera visita era al Astoria, donde se reunían tres días a la semana.

E.V.-M.: Cada día. Lo de tres días... Era una época en la que yo no me planteaba si saldría o no saldría de noche: salía de noche.

M.M.: Era una tertulia non stop, no acababa nunca.

V.-M.: Un día Toni López, el editor de Tusquets, llevó a José Bianco, personaje mítico, amigo de Borges y fundador de la revista Sur con Silvina Ocampo. Era muy agradable y simpático, estuvo veinte minutos en la tertulia. Alguien derramó café sobre su pantalón blanco y había tal agitación ese día que Bianco, viendo que nos movíamos tanto y entrábamos y salíamos, me dijo con humor: "Oiga, a mí me habían dicho que esto era una tertulia literaria, pero a mí me parece que es una tertulia de cocainómanos".

M. M.: Yo me acuerdo de que iba tres o cuatro veces al año y había cuatro chicas islandesas, todas novias del peruano Vladimir Herrera, que era un hiperdonjuan.

E. V.-M.: Es verdad, nosotros estábamos rodeados de mesas con gente que nosotros no veíamos pero que observaban el fenómeno.

M. M.: Luego esa tertulia desaparece, porque desaparece el cine, y durante unos años fuisteis mucho al Bikini, una discoteca al aire libre en la Diagonal. Iban Sergi Pàmies, Quim Monzó... Era una tertulia más abierta.

E. V.-M.: Era una reproducción de lo que había sido el mundo de Bocaccio que yo conocí cuando tenía veinte años, con la diferencia de que así como en Bocaccio había una sola clase social, la famosa gauche divine, aquí se unían muchas clases sociales y culturales. Y además estaban mezclados los escritores en catalán con los escritores en castellano. Así es como nos hicimos amigos de Pàmies y Monzó. Barcelona era una ciudad más abierta y saludable en este sentido, esa famosa separación no se producía entonces. Esa es la versión oficial, la real es que no existe tal separación. Si hay una sociedad transversal culturalmente es la catalana.

M. M.: Entonces cerraron la sala Bikini y os fuisteis a un sitio un poco siniestro que se llamaba...

E. V.-M.: Séptimo Arte. Eran ya los noventa. Ahí podíamos dejarlo... Luego estaba Giardinetto.

M. M.: Eran otros tiempos, a Enrique ya lo invitaban a foros internacionales, íbamos creciendo, y el Giardinetto era un sitio más convencional, de maduros de la burguesía barcelonesa.

E. V.-M. : Sí, pero es la herencia de Bocaccio.

M. M. : Ahora son editores, arquitectos, escritores reconocidos...

E. V.-M. : Sí, pero no es la herencia de Bikini, es la de Bocaccio que permanece 40 años después. Se puede hacer un reportaje de bares, como un artículo muy bonito de Jaime Gil de Biedma del libro El pie de la letra. Gil de Biedma cuenta todos los bares en los que se reunían ellos antes de existir Bocaccio. Se llama Revista de bares. Es interesantísimo. Lo digo porque lo que estamos haciendo es una visión de revista de los bares...

M. M. : A todo esto aparece el joven Ignacio Martínez de Pisón.

E. V.-M. : Que se incorpora ya en el Astoria y en Séptimo Arte.

M. M. : Y en determinado momento pasáis a otro bar marginal, Caos Mil, con una barra siniestra, y entonces aparece Javier Tomeo.

E. V.-M. : Recuerdo mis esfuerzos por convencer a la gente amiga para que fueran allí porque para mí era la misma onda.

M. M. : Era ya la decadencia. Debías actuar como líder porque íbamos allí y era un sitio infecto.

E. V.-M. : Recuerdo que ahí fue Almudena Grandes, pero las chicas le pusieron la proa.

M. M.: Estamos haciendo un relato generacional.

E. V.-M.: Sí, se habló incluso de la generación del Astoria.

Llega Ignacio Martínez de Pisón (I. M. P,) (Zaragoza, 1960).

M. M.: ¿Y tú cómo conociste a Enrique?

I. M. P.: En un premio Herralde, cuando yo iba a sacar un libro en Anagrama . Tú te habías ido al fútbol con Herralde y saliendo del Camp Nou te dijo: "Voy a sacar a un chico joven de Zaragoza.

E. V.-M.: Hablamos y me cayó muy bien, y de repente me dice: "He leído tu libro Nunca voy al cine y hay unos cuentos que me gustaron y otros no tanto. ¿Cómo que otros no tanto?

I. M. P.: Pero aquel día no discutimos. Discutimos poco después. Quedamos para ir al Bikini en mi Dos caballos, y de repente lanzó una de sus frases célebres: "Eres tan tonto que no te das cuenta de lo tonto que eres". Me lo dijiste tantas veces que te dije, "Enrique, puerta, fuera y adiós".

M. M.: Es un amigo muy fino, nunca dice tacos y su máximo insulto es de patio de colegio, tonto, que equivale a gilipollas.

I. M. P.: Te quedaste en mitad de la Diagonal y dijiste `yo aquí no me bajo´, entonces ya nos hicimos amigos, porque retiraste lo de tonto con tal de no bajarte del coche e ir andando hasta el Bikini.

Al acabar, Vila-Matas dice a la periodista: "Puedes utilizar lo de la salud. Yo utilizaré esta conversación. Utilizo todo".


Ha tenido que pasar el tiempo. La añoranza y el encanto se pasaron de copas y, heridas se perdieron en la noche del presente: inconcluso todavía, atrevido, saludoso, tercamente presente.
V.H.

jueves, 6 de enero de 2011

Waca waca dance.






Joan de Boheme, fotógrafo y artista gráfico de origen flamenco ha tomado estas seís fotos a su paso por la ciudad de Lampa, en Puno, al sur del Perú. La sensualidad explosiva y arrechante de las bailarinas ocupa todo el universo digital. Corta la palabra. Seduce. Fueron hechas el 8 de diciembre de 2010, en la Fiesta de La Inmaculada.

martes, 4 de enero de 2011

Primera curda con Osvaldo Lamborghini.

























El nombre de Lamborghini crece como la sombra cuando el sol declina que le decía don José Domingo Choquehuanca a Bolivar del suyo. Fue Hector Libertella, el gran Hector Libertella quien me hablaba de él en México. Y fue a traves de Libertella que Lamborghini contactó conmigo en Barcelona. Cuando me llamó por teléfono y nos citamos en El Velódromo de la calle Muntaner. Me dijo que llevaría tejanos y camisa blanca. La verdad que tenía un aire a Charli García, pero más guapo.Manos de tabaco y alegría en la expresión. Al rato advertí que se había enamorado de una palabra muy española, gilipollas, muy arrastrada con la elle argentina. Con los gin tonics de Larios fuimos coincidiendo acerca de quienes eran gilipollas en Barcelona y quienes no. La noche anterior se había peleado a los golpes con su amigo de infancia  Germán García a quien yo conocía de Boccacio. Por entonces Germán estaba materialmente bien situado en Barcelona y gozaba de esa estabilidad emocional de la que gozan los sicoanalistas. Nosotros éramos unos sudamericanos reventados. No sé si en este primer encuentro en el Velódromo vimos por la ventana a Maradona. O es que Maradona entró a tomar algo y hablamos con él. Lo que sé es que fue nuestra primera "curda" en la ciudad condal. (continuará)
V.H.