lunes, 28 de febrero de 2011

MAURICIO ELECTORAT EN EL MERCURIO DE CHILE.


DEL VERANO INCULTO.


Mientras en Chile disfrutamos del verano, entre Italia y Brasil estalla un incidente diplomático a raíz del rechazo de la extradición de Cesare Battisti, extremista de izquierda italiano devenido en autor de novelas policiales.

Me aprovecho del título de un libro de poesía de mi amigo Vladimir Herrera, peruano de Barcelona y del Cuzco, para comenzar con un comentario sobre esa textura tan particular que tiene el verano de Chile, que es, como dice Parra, mucho más un paisaje que un país. Sobre todo en verano, cuando la gravedad del mundo parece trasladarse al hemisferio norte y nos llega como atenuada por una cortina de calor, canciones escuchadas en chiringuitos playeros, noticias sobre accidentes de carretera y sobre ese monumento nacional del mal gusto que es el eterno Festival de Viña. En Chile, en Santiago (no me atrevo a hablar de provincias) la cultura es algo que habitualmente se nota poco, no afirmo que no exista, me limito a decir que tiene poca gravitación en la vida de todos los días; pues bien, me da la sensación de que el verano nos hace aún más incultos, más lejanos, más remotamente perdidos en un paisaje lleno de sol, arena y mar. Mientras nosotros nos bronceamos (yo, este verano, en mi patio, escuchando Radio Corazón), entre Italia y Brasil estalla un incidente diplomático a raíz del rechazo de la extradición de Cesare Battisti. Ya tuve oportunidad de escribir en estas páginas sobre el caso de este italiano, miembro de uno de los grupúsculos de la extrema izquierda que, junto con la extrema derecha, como suele suceder, pusieron a Italia al borde del abismo durante los siniestros años setenta. Acusado de cometer cuatro asesinatos, que él siempre negó, Battisti se refugió en París a mediados de los ochenta. Allí se hizo conserje en un edificio, se casó, procreó y (estoy tentado de decir "obviamente") se transformó en escritor de novelas policiales. Para hacerla corta: Chirac le ofreció en bandeja a su amigo Berlusconi las cabezas de todos los refugiados de la extrema izquierda italiana que Mitterrand había aceptado bajo la condición expresa de que abandonaran las armas. Sarkozy, uno de cuyos primeros actos internacionales fue recibir en París al terrorista Gadafi -el dueño de Libia, de una buena cantidad de petróleo y de unas enfermeras rumanas de las que se había apoderado para canjearlas por lo que más necesita: respetabilidad internacional- intensificó la cacería de esos "terroristas" italianos que hoy son sociólogos, escritores, conserjes... Battisti huyó a Brasil, fue capturado, Italia presentó de inmediato una petición de extradición y Brasil la acaba de denegar. Berlusconi, un tipo al que le irrita por sobre todas las cosas que no le den la razón, declaró que Roma estudiaba congelar las relaciones con Brasilia, tal como su ministro de relaciones exteriores había dicho en su momento que si Francia no les entregaba a Battisti, el pueblo italiano marcharía sobre París (así está la pobre Italia). Durante todo este proceso, se creó en Francia un Comité de Apoyo a Cesare Battisti, integrado por la crema de la intelectualidad francesa, desde Philippe Sollers hasta Fred Vargas. El programa incluía manifestaciones en los tribunales de justicia, frente al Eliseo, artículos en la prensa, etcétera. Ahora que Cesare Battisti debe estar disfrutando no sé si de las playas brasileñas, pero sin duda de la libertad recuperada después de años de clandestinidad e incertidumbre, cabe una reflexión final. Es muy probable que, de no ser por el apoyo incondicional y sostenido que le brindaron los escritores de Francia y de otras latitudes, Battisti no hubiese podido vivir en la clandestinidad durante más de dos años en Francia, huir al Brasil, perderse en la multitud de Río; hacen falta recursos morales, pero también financieros, para una fuga de tres años. De no haber sido escritor, lo más probable es que la policía francesa lo hubiese atrapado a la salida de cualquier estación de metro y que hubiese sido entregado a la justicia italiana (donde está condenado a cadena perpetua) en el más discreto de los anonimatos, tal como ha ocurrido con otros antiguos miembros de la extrema izquierda que han sido "devueltos" a Italia por los sucesivos gobiernos de la derecha francesa. En otras palabras, la literatura nos puede condenar (recuerden a Padilla, en La Habana), pero también, en determinadas circunstancias, nos puede salvar el pellejo.

Mauricio Electorat.

domingo, 27 de febrero de 2011

LA POESÍA SUBVERSIVA DE BASILIO SÁNCHEZ.

Por Irene Sánchez Carrón.




EL martes pasado, como ya anunciaba Álvaro Valverde en su blog, no fue un día cualquiera para los lectores de poesía. Por la tarde se presentaba en la biblioteca pública de Cáceres la poesía reunida de Basilio Sánchez, todo un acontecimiento editorial que pone a nuestro alcance, en un solo volumen de algo menos de quinientas páginas, la producción del poeta cacereño entre los años 1984 y 2009. Los lectores que hemos tratado de localizar, a veces con dificultad, las ediciones de sus libros a lo largo de estos 25 años celebramos como una gran noticia la recopilación de una obra de una calidad incuestionable.
Tan solo lamento que el autor, por razones de estricto carácter personal, haya decidido no rescatar su primer libro, 'A este lado del alba', que fue merecedor de un accésit del premio Adonáis en 1983. En su decisión han pesado motivos estéticos. Explicaba el poeta en la presentación que en esa primera obra todavía no había encontrado su voz personal y que por ello no se reconocía en aquellos textos. Ciertamente se trata de un poemario de juventud distinto al resto, pero lo considero de mucho interés puesto que ya contiene algunas de las claves de su producción posterior.
De las múltiples voces que habitan al ser humano y de los múltiples registros que un autor puede utilizar para dirigirse a sus lectores, Basilio Sánchez ha elegido uno de los más elegantes y a la vez más cercanos. Como explicaba Álvaro Valverde en la presentación del acto, estamos ante la voz de la confidencia, deudora de la mejor tradición española y europea, desde Manrique a Cernuda. Se trata de una voz que produce en el lector el efecto de estar compartiendo el hilo de los pensamientos del que escribe, sin imposturas, sin fuegos de artificio y sin estridencias.
Es la poesía de Basilio Sánchez un goce para la vista y para el pensamiento. El título de esta recopilación, 'Los bosques de la mirada', refleja con gran acierto la doble vertiente de la obra del poeta, la del entramado del pensamiento y la de la contemplación del mundo que nos rodea. Porque no busca su mirada mundos exóticos o alejados, ya que espacio y tiempo son variables que poco afectan a quien tiene la capacidad de observar atentamente y de reflexionar con inteligencia. Esta falta de referencia temporal y espacial ha facilitado la recepción de los textos y ha convocado a lectores de distintas generaciones y de gustos diversos en torno a unos versos construidos para ser habitados.
Quien decida adentrarse en 'Los bosques de la mirada' pronto aceptará el código metafórico que le plantea el autor. En la introducción del libro el profesor Miguel Ángel Lama explica la utilización de una red de elementos simbólicos de la cual podríamos situar la casa como representación de la propia escritura. Se trata de una visión del quehacer poético como un lugar donde ponerse a salvo del dolor que irremediablemente trae la vida. En este sentido, la obra de Basilio Sánchez rezuma humanismo, entendido como la presentación de un ser humano formado que intenta vivir en armonía con el espacio que habita, ya sea rural o urbano, y que no persigue la exhibición de sus experiencias en el poema, como sí sucede en otras corrientes estéticas de la misma época. De esta manera, tenemos la sensación de que el hombre, la naturaleza y los objetos conviven de forma equilibrada y comparten protagonismo en cada texto.
Por todo lo dicho, considero que, para los que habitamos el primer mundo en estos inicios del siglo XXI, pocas lecturas pueden resultar tan subversivas como la poesía de Basilio Sánchez. ¿O acaso no es subversivo alguien que nos invita a pararnos a contemplar el oro de las flores, las raíces del agua o la sorpresa de la luz sobre las cosas? La voz del poeta nos lleva por las estribaciones de una tarde cualquiera y consigue que nos estremezca el roce de los párpados o el balbuceo lento de la lluvia. Sin duda, en los tiempos que vivimos, alguien que propone la lentitud o la machadiana ligereza de equipaje frente a la vorágine y el exceso de todo consigue que nos cuestionemos la realidad en la que estamos inmersos.
Precisamente por el hecho de plantear esta otra manera de estar en el mundo, que implica un fuerte compromiso ético, la poesía de Basilio Sánchez se inscribe en la línea intelectual más posmoderna de desconfianza en el supuesto progreso de la modernidad y de nostalgia del tiempo en que el hombre vivía en comunión con la naturaleza. De ahí que en sus versos asome muchas veces el rostro de alguien solitario, con el que es fácil identificarse, que recorre asombrado los espacios naturales o que, de pronto, aparece extraviado en una calle de una ciudad cualquiera y asume la incertidumbre como método de conocimiento.
Si entendemos que algo es subversivo cuando cuestiona nuestro modo de vida o nuestras convicciones, la poesía de Basilio Sánchez puede calificarse como tal. Sumérjanse en cualquiera de los montones de exceso de nuestro primer mundo en crisis y escuchen el ruido ensordecedor que nos rodea; después prueben a observar detenidamente el agua, una rama, un pétalo, o acérquense a 'Los bosques de la mirada', que casi es lo mismo. Comprenderán el carácter rebelde de estos pequeños gestos.
tomado de hoy.es

miércoles, 23 de febrero de 2011

LA CASA DE OQUENDO DE AMAT.

OQUENDO PUEDE PERDER SU CASA

El poeta Oquendo de Amat, autor del libro “Cinco metros de poemas”, el mismo que escribió los versos más sublimes en recuerdo de su madre, y que murió en soledad cuando sólo tenía 30 años de edad en el pueblo castellano de Navacerrada, puede quedar sin la casa de Puno donde nació en 1905. Vivimos tiempos en que la adoración al dinero se ha multiplicado. El poder pecuniario causa gozo a una breve cantidad de seres. Y hace sufrir a millones interminables de personas. La casa en la que nació el poeta se mantiene en pie tras haber sobrepasado un siglo, pero está en peligro de ser derruida, a pesar de que la directora del INC, Cecilia Bakula, firmó un documento en el que se da consideración de patrimonio cultural del Perú a esa vivienda. La culpa es de la ambición económica de su actual dueño, don Roger Salluca.

Cómo aceptar que la casa de un poeta exquisito, que está protegida por una resolución que la muestra como bien cultural, sufra la amenaza de destrucción y que las autoridades puneñas no intervengan ante tal amenazante calamidad. Es inexplicable. Hay otros aspectos vergonzosos. Por ejemplo en el pórtico de ese inmueble se había colocado en 2005 con motivo de los 100 años del poeta, una lápida de mármol con las inscripciones necesarias para recordarlo. Ese mármol ha desaparecido y nadie sabe quien lo tiene. La casa que se quiere tirar abajo estaba pensada para convertirla en Museo o en la Casa cultural de Puno. Si el actual dueño, que dice no saber que se trata de un edificio considerado patrimonio nacional, procede a destruir esa vieja vivienda para sustituirla por una galería comercial, se tendrá que interpretar como el triunfo de lo pecuniario sobre la sensibilidad y la inteligencia. Nada nuevo en estos tiempos. Y una derrota de las autoridades del lugar.

¿Por qué no interviene la Municipalidad ante esta bochornosa situación? ¿Por qué no frenan los representantes de la Cultura Regional de Puno, lo que puede ser un grave atentado contra la historia, la literatura? las nuevas generaciones tienen el derecho de conocer todo lo relacionado con el poeta que nació a orillas del lago Titikaka. La voz del poeta diciendo a su madre: “Tu nombre viene lento como las músicas humildes” o una mujer: “Por sembrar un beso / bajo la alta palmera de una frase tuya” Se sigue escuchando, no se ha apagado y se mantendrá por mucho tiempo. ¿Por qué no puede tener una suerte similar la casa en la que ese eximio vate nació en 1905? ¿No hay nadie que le haga entender al dueño de la casa, que la puede utilizar pero no derribar? Y no se trata de una persona que desconoce de leyes, es abogado y notario público en la provincia de San Román.

Carlos Meneses.

lunes, 21 de febrero de 2011

CÁTEDRA EDITA EL PEZ DE ORO DE CHURATA


Decir que es difícil leer a Gamaliel Churata es cierto sólo por lo imposible de encontrar sus obras. Pero ya salieron los inéditos de Resurrección de los muertos, en edición de Riccardo Badini (2010), y está a la espera en la editorial Cátedra El pez de oro, la obra clave de Churata, en edición de Helena Usandizaga.

De todos los componentes de Orkopata, el grupo que él creó y dirigió, Churata es probablemente el único que explora en profundidad en el pensamiento andino, tomándolo como una sabiduría que puede formular preguntas e intentar responderlas. Es también, quizás, el único escritor que se ha atrevido a establecer un diálogo amplio y extenso entre las referencias andinas que guían un pensamiento heterodoxo y las referencias occidentales más variadas. De ahí el carácter escenificado e interactivo que sustenta su camino del saber.
Su exposición no es exactamente discursiva, sino que trabaja más bien planteando una red de ideas que centran el tema desde diferentes puntos en una modalidad expositiva pero también de diálogo, a veces vehemente cuando interpela por ejemplo a Platón al exponer ideas que se alejan de la doctrina del filósofo: “En el cementerio, así como ya vemos nosotros las cosas, no hay sino semilla. Es la pirwa de la vida. ¿Entiendes, Plato?” (El pez de oro,  p. 107). Y es que Platón aún no se ha enterado de que materia y espíritu son la misma cosa; de que la cadena vital ignora a la muerte.


En esta dinámica interrogativa, el maestro Ekhart hace preguntas a los indios; Marx aparece para certificar la historicidad de la permanencia; y junto a estos aparecen los sabios andinos: el Layka o brujo, que compara con Cristo; el Pako-Achachila, el Kolliri, el Auki, los oficiantes y los sanadores andinos que conectan con el pasado y los muertos, y proponen una  sabiduría perceptiva que sobrepasa el saber informativo. Para Churata, ellos han asimilado a Nietzsche y Schopenhauer avant la lettre, y van aún más allá del pensamiento paradójico de Unamuno y Einstein.
Traza así un camino de preguntas que también se hace Santa Teresa, hacia cuya mística “material” siente una fuerte empatía; a ella la ama Churata “casi con involuntaria gana y porque la amo creo conocerla. Así, a quienes la catalogan entre las histéricas, bien que geniales, y en nombre de la ciencia del siglo, les creo de una torpeza ruin.  Lo que se llama histeria en Teresa es vivencia de universo” (El pez de oro, p. 247). Porque Churata busca los mismos secretos de la santa, esos secretos “tan vivos y delgados/ que no se pueden decir” (El pez de oro, p. 263).
Helena Usandizaga
Dejo el enlace de un blog churatiano: http://skepsis-wilmer.blogspot.com/

sábado, 12 de febrero de 2011

DJ´s en la Laguna Brechtiana.


Ellos & ellos de risa los DJ´s. Rodolfo Hinostroza y Vladimir Herrera  llegando al Perú, es decir a Lima.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Los marqueses según Carlos Meneses.

LOS MARQUESES

Vicente del Bosque, entrenador de la selección nacional de fútbol campeona del mundo, recibió el título de marqués y el abrazo del rey don Juan Carlos, con la modestia de siempre, considerando que el premio era para todos los integrantes de la selección pero como no podía haber tantos marqueses él representaba a todo el equipo de jugadores, asesores, directivos etc. No se sabe de otro deportista catapultado a la nobleza a través de un título nobiliario que se le otorga por su gran éxito en Sudáfrica. Uno de los comentarios más simpáticos lo dio otro entrenador que dijo algo así como: si todos los marqueses fueran como Del Bosque el país iría mejor. En total el rey convirtió en marqueses a 4 personas, el más popular fue el entrenador, y en un segundo término de popularidad el escritor Vargas Llosa, que pasa a ser Noble 2011 y Nobel 2010.A Gabriel García Márquez no se lo podían haber otorgado en 1982 cuando obtuvo el Nobel, por ser latinoamericano y llevar la misma palabra del título nobiliario en su segundo apellido. Ante la entrega del Nobel muchos habrían recordado las actitudes de Jean Paul Sartre y de Samuel Beckett, hacia ese premio. También la de García Márquez que acudió a Estocolmo con una sencilla guayabera. Y su discurso ofreció una elogiosa visión del pensamiento y en especial la imaginación de los ancestros latinoamericanos. Acerca nobeles y nobles hay mucho que decir, quién sabe Mario Vargas diga algo sobre sus 2 grandes premios en una próxima novela.
Coco Meneses.

martes, 8 de febrero de 2011

DE NOBEL A MARQUÉS

Primero  nobel, después marqués.

Me pregunta Carlos Meneses desde Palma de Mallorca sobre lo que pienso acerca del ingreso reciente a la aristocracia española de nuestro graciosísimo premio nobel. La pregunta de Meneses quien además ejerce como periodista en la misma isla en la que los reyes de España se entregan a  solaz y esparcimiento en el parreño y veraniego Palacio de Marivent, me llega como anillo al dedo cuando me doy cuenta  de que hace unos días en este mismo blog.  he publicado en homenaje a Darío  un poemilla que lleva por nombre el día de su natalicio. En este caso la casualidad ha sido lo que los surrealistas llamaban  la necesidad del azar objetivo:  Darío dice en su poema preceptor: puede que por mis manos corra sangre de indio chorotega o mandragano a despecho de mis manos de marqués. Y esto es algo que siempre me ha inquietado en el nicaragüense. Y creo que también ha inquietado a gran parte de los poetas latinoamericanos. Lo que no sabíamos es que toda esta vaguedad terminaría encarnando históricamente en la aceptación del marquesado por parte de nuestro único nobel. Al que creíamos peruano. Peruano de la República Peruana. Porque, claro, ahora es un aristócrata español, del Reino de España con un título nobiliario que heredará, nos preguntamos, su amado vástago Alvarito? O sus nietos? O sea, todo esto no será la reintroducción de las aristocracias europeas en la vida cotidiana de nuestras pobres repúblicas? Algo así como avanzadillas de Maximilianos y Carlotas del siglo veintiuno?  Seguro que exagero cuando pienso que vivimos en lo que fue el virreinato más seguro de la corona, y el más reaccionario, para cuya destrucción tuvieron que concurrir dos grandes ejércitos. Seguro que exagero cuando presumo que la historia no existe y que tan sólo la paradoja  nos ilumina y congrega en este páramo de clases medias que se han quedado boquiabiertas con el notición.
No he querido reírme  a pesar de que sé que hay cosas que no tienen remedio. Pero imagino que cualquier republicano español de la República Española: Alberti, Bergamín o Garfias o la misma María Zambrano, por no hablar de García Lorca o Miguel Hernández, junto a los peruanos Vallejo y Oquendo de Amat que pelearon por la República, se reirían con ganas de nuestro afamado premio nobel. Pero la paradoja no termina ahí. La tesis de MVLL en San Marcos, su primera tesis versaba sobre Darío. Por lo que presumo que nuestro querido nobel además de marqués siempre quiso ser poeta.

Vladimir Herrera.  Cusco. Febrero del 2011.

viernes, 4 de febrero de 2011

6 SEIS PREGUNTAS A BASILIO SÁNCHEZ

Quien ya se perfila como uno de los grandes poetas españoles del momento responde a estas seis preguntas de Vladimir Herrera para la Laguna brechtiana. Las que se resolvieron durante diciembre del 2010 y enero del 2011. Atentos debieran estar a sus respuestas los poetas jóvenes de este mundo y el otro. La poesía no engaña.


6  seis preguntas a Basilio Sánchez.

1.- Basilio dime cómo has vivido sino personalmente, familiar e históricamente la Guerra civil. Las nuevas generaciones en la América española no tienen una idea cabal de esa parte de la historia. Los mismos lectores de Vallejo aquí la pasan por alto.
 Cuando nací, en 1958, ya habían transcurrido casi veinte años desde el final de la guerra civil. Cáceres fue una de las primeras ciudades tomadas por los rebeldes y sin apenas resistencia, por lo que los únicos recuerdos que mis padres me transmitieron fueron los de algunos bombardeos aislados y los de las sirenas empujando a la población a protegerse bajo los soportales de las plazas. Tras las estrecheces generales de los primeros años de postguerra, mi familia pudo mantener, a través del comercio del calzado, ese tipo de vida normalizada que el franquismo se encargó de promover en los años siguientes en una clase media poco desafecta y deseosa de una paz sin ambages. Como en otros muchos de mi generación, no fue hasta la adolescencia, coincidiendo con los últimos años del régimen, cuando se despertó en mí eso que llamamos conciencia social y pude a empezar a comprender la dimensión verdaderamente trágica de la contienda, con sus enormes repercusiones en una convivencia aparentemente pacífica, pero radicalmente injusta, desvaída y mutilada en sus valores humanos, culturales y estéticos. Mis padres, con inclinaciones artísticas, siempre supieron comprender y alentar estas inquietudes que a través de mis lecturas, mis amistades y mis viajes llegaban hasta ellos para invertir el mundo que hasta entonces habían conocido.
2.- Soy amigo de antiguo de Javier Gómez de Pablos quien fuera médico de Carlos Barral  en sus últimos años. A quien  frecuentábamos en la época de La Espineta de Calafell. Para Gómez, la desaparición de Barral fue un trago duro de roer. Por eso siempre me han inquietado ustedes los médicos poetas o los poetas médicos. Y mucho más cuando son poetas de calidad como tú. Cómo llevas todo eso?
      En algún poema he escrito que en mi casa hay un metro cuadrado para el hombre que escribe y para el que no escribe. Digamos que el médico y el escritor conviven, pero no se mezclan. Intento que los médicos no me tengan por un buen poeta y los poetas por un buen médico. Es más, siempre he evitado hacer mención a mi profesión en las publicaciones literarias por el temor a que el simple hecho de hacerlo me convirtiese en un amateur, en un advenedizo, o en lo que es aún peor, en un autodidacta. Me estoy curando poco a poco de este complejo y estoy empezando a apreciar lo que la medicina y la poesía han podido aportarse en mí mutuamente.
      Cuando a Miguel Torga le preguntaban por qué había tantos escritores médicos, solía responder que no era porque la medicina los produjese, sino que ésta se limitaba, sencillamente, a conservar este don en los que habían nacido con él, que no es poco; que al contrario de otras profesiones, que ahogan en el individuo el espíritu de aceptación y comprensión de sus semejantes, la medicina los favorecía, los preservaba.
      Quizá la medicina, mi relación diaria con el dolor y la enfermedad, estén en la raíz de una escritura que para mí es un lugar de acogida y de resistencia. Es posible que la poesía, a su vez, haya moldeado de alguna manera, con ese espíritu de aceptación y comprensión del que hablaba Torga, mi relación con los enfermos. En cualquier caso aspiro a ser un buen médico en mi hospital y un poeta respetable entre los que aman la literatura.


3.- Naciste el mismo año en que la TV venía al mundo para quedarse. Cuéntame cómo estas asumiendo el mundo digital y todo lo que se viene.

He dicho en algún lado que aunque mi mano derecha no sabe 
muchas veces lo que hace la izquierda, Google sí lo sabe. Nada se le
escapa de nuestras miserias literarias, de nuestras vidas 
presumiblemente anónimas. Internet es un ojo, pero también una 
gran ventana a través de la cual se puede ver no una simple parcela
de la realidad, sino el mundo entero. Los mapas se han modificado,
la geografía ha desaparecido: ya no existen escritores periféricos, 
sólo escritores desconectados. Leer poesía ya no es un problema ni
económico ni de latitudes, y esto es bueno; pero sigo prefiriendo el
poema impreso al poema parpadeante de una pantalla, hecho de 
menos la alegría cotidiana del cartero y añoro, por encima de todo, 
la vigencia de unas relaciones personales en las que el tacto, las 
miradas y las modulaciones de la voz les confieran a las palabras 
el sentido que les corresponde, el calor de un acercamiento sin 
fisuras.

4.- La novela  contemporánea como género siempre me ha parecido algo espúreo, sublime sí, y hasta de raigambre poética como la que hacen algunos amigos, pero nunca cabal.  Quiero decir que no me imagino a Claudio Rodríguez escribiendo novelas.  Y mucho menos a Gamoneda. Dime tú, poeta, qué has aprendido de la novela contemporánea.
      Lo que la prosa piensa del poema no es lo que se imagina el poema de la prosa. Envidio a los narradores, su capacidad para utilizar áreas del cerebro que yo no uso, para ordenar su pensamiento atendiendo a los códigos de un gen del que carezco. Cuando alguno de los poetas que frecuento se aventura en la novela, me siento traicionado en mi propia naturaleza, ofuscado en mi tribu.
      Pero quizás haya aprendido más de los narradores que de los poetas -ya se sabe que lo poético no es patrimonio exclusivo de la poesía-, y los leo con fruición porque me gusta que me cuenten historias, porque puedo admirarlos sin que se resienta mi amor propio, y porque después de la tensión de un verso que se resiste, me gusta tumbarme boca arriba sobre el lecho mullido de un texto bien escrito, ilimitado en sus matices, poderoso en su capacidad para generar su propia vida.

5.- Tú allá en Cáceres y yo al borde de esta transoceánica que llega del Brasil, en Urcos convivimos con el portugués en términos de sensibilidad y lengua. Recientemente ando maravillado con la obra de Antonio Ramos Rosa. Crees que en algún momento dejemos de darle la espalda a la cosa lusitana. O que las aguas de Portugal y España se junten en este trópico utópico de versos amazónicos en portuñol?
 La relación que tengo con Portugal es la que uno puede tener con su infancia cuando ésta ha sido razonablemente dichosa. El azul machadiano de mis primeros años es el azul violento del Atlántico y el azul desvaído de los dinteles de las casas de Figueira da Foz, en cuyas calles la luz de los veranos y la sombra inquietante del que pude haber sido se mezclaron definitivamente para convertirme en el que soy. Por su geografía, Extremadura está abocada a Portugal, y esto es un privilegio. La riqueza de los lugares fronterizos radica en el intercambio, que siempre es mutuo; en la suma, que a uno y otro lado se convierte en multiplicación. Por eso no hablo tanto de mestizaje, como de convivencia, de superposición de identidades, de la necesidad de compartir nuestras esencias sin perderlas. El tránsito a través de nuestras fronteras debería incluir como equipaje la predisposición para el asombro y la humildad respetuosa del que irrumpe como invitado en la morada del otro. Entre nosotros, la figura del poeta Ángel Campos, (traductor, entre otros muchos, de Ramos Rosa), ha sido sustancial para el restablecimiento de una relación de normalidad cultural a ambos lados de la Raya, saldando así una deuda que arrastrábamos desde siempre.

6.- Los poetas provincianos como tú o yo, terminamos siendo radicalmente cosmopolitas sin quererlo para envidia de los indígenas  de las grandes ciudades. En Chile se hablo en algún momento de los poetas láricos: Teillier o Rolando Cárdenas. Que eran poetas provincianos en pleno viaje interior. En su poesía veo la misma patria de la infancia que en la tuya. Tú crees en la patria de la infancia?
     Todos los poetas, incluso los que no somos estrictamente elegíacos, escribimos para compensar una carencia, restituir una pérdida, darle sentido a algo que ahora no lo tiene, pero que pudo haberlo tenido. Expulsados de una patria, la de la infancia, en la que se supone que pudimos ser felices, la escritura es un vagar interminable alrededor de sus murallas, y esto nos convierte a todos por igual en periféricos.

      Nadie nace cosmopolita, en origen todos somos provincianos. Desear seguir siéndolo para permanecer cerca de lo que importa, es sólo una de las opciones por las que podemos optar, pero que define una forma particular de ser y de escribir.

jueves, 3 de febrero de 2011

El BlogArt ? El Mezcal? Los Comisarios?

Pronostico que el blog tarde o temprano será una obra de arte,  un work in progress, algo como un caballo desbocado que sueña que lo cambian de vitrina.

Joan de Boheme, el viejo.
Para Marco Antonio Montes de Oca.
     

martes, 25 de enero de 2011

“Los Años Sin Excusa”


Manifiesto.
1
Por sentido común me adhiero a la presencia moral de “la Banda de los cuatro”, antes que a las posiciones mercenarias del “Posada Carriles de la literatura peruana”.
2
Geoffrey Firmin, el cónsul, en alguna parte de Bajo El Volcán  dice que “no se puede vivir sin amor”. Y lo repite varias veces. Yo le diría al oído  que a más a más  no se puede vivir sin talento. Sobre todo si te sientes poeta.  Digamos que la falta de amor no es tan grave como la falta de talento, luego de haber atravesado quince años, antes quince y después quince como decía el de Santiago de Chuco. Ahora que apretados nos vemos en esta plaza de  Bizancio y peinamos canas y ya vamos dejando la posta a nuestros hijos. Claro está que se puede vivir sin talento sobre todo si has escogido el camino de las multitudes como hacen los políticos. O los malos poetas que en vez de consagrarse a su obra en soledad y descontento, aparecen fotografiados en grandes grupos vanamente envejecidos como si terminaran de almorzar, o vinieran de engañar al mundo.  Así pues la falta de talento se reemplaza con la mucha compañía, con el bullicio y la furia, aunque eso se note:  en medio de la farra ya no calzan la ropa ni las poses de la juventud y las pupilas tienen un débil mirar.
 3
 La  burrada firmada por Mora y Pimentel ha sido  íntegramente escrita por el huancaíno, ya que recuerdo que a Jorge Pimentel le resultaba sumamente difícil escribir algo que no sea un buen poema: En los tiempos de La Crónica los editores le consultábamos todo a los sabios Juan Morillo y Germán Lequerica,  pero también le hacíamos los títulos a Pimentel, cuyo trabajo consistía en divertirnos. Y, sí, trabajábamos en un órgano velasquista junto a Lauer, Oquendo, Hildebrandt, Patrick Rosas, Verástegui. Y qué?. Yo nunca he sido apristón ni  fujimoristón como los pájaros campanudos de Quilca.
En todo caso sorprende la mala leche de libelo infamante que han usado los ccorotas estos para desvirtuar a como dé lugar un trabajo probablemente concebido con humor y buenas maneras. La mentada antología consultada. Frente a la cual se pueden tener actitudes sublimes o peregrinas pero no argumentar hasta el cansancio al revés y al derecho  sólo para escandalizar a la parroquia diciendo que todavía existen. Se nota su afán de sobrevivir al amparo de la vigencia. Son maestros en encaramarse a cualquier posibilidad de salir en la foto del momento, y dan la virginidad impura con su teoría más a cambio de la legitimidad tantas veces perdida. Porque de eso se trata: han buscado durante cuarenta años la legitimidad que nadie les niega pero que suponen esquiva como la suerte literaria que han tenido.
Alguien tiene que decir de una vez por todas que la mala poesía que han estado escribiendo estos años, ha estado hecha con los jirones de una retórica que sólo ha ocultado su falta de talento y su envidia. Buena retórica para borrachines desesperados pero envidia encubierta de los que han seguido escribiendo fuera de su influencia y dominio. Envidia porque nunca publicarán en una editorial de la importancia de Tusquets, y menos en una colección consagratoria como Nuevos Textos Sagrados. Y menos aún en una antología como VEINTE AÑOS DE POESÍA, también de Tusquets,  el 2009. Pero la peor es su envidia por mi trabajo de editor. Solo que en ese terreno no pueden mentir. Porque los libros de Auqui están ahí: Yo fui el primero en publicar a Moro, a Westphalen y a Ferrari en Europa. André Coyné en su prologo a Cuál es la risa de Westphalen se encarga de señalar la naturaleza y los avatares de ese libro. Léaselo para entender hasta dónde camina con pie suelto la patraña. 

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Para los que vivimos fuera  de la patería limeña, es decir lejos del criollismo anticuchero del Queirolo, nos resulta tenaz esa especie de autobombo permanente, de borrachera perpetua de autocomplacencia y esquina en que  ha caído toda esa gente. Como si la poesía los necesitara con sus  milagros. Ya sabemos que del museo-capilla del Queirolo no quedará ni la sensibilidad esponjosa y acomodaticia que lo creó, ni siquiera los cantos a la traición de quien ocultó durante treinta años los libros del amigo publicados en España y se hizo el loco. O el otro que cuando le mencionan mi nombre calla en sánscrito pese a que yo le cambié la vida presentándole a su mujer, la poetisa. Y como él otros. Eso es H.Z.  y por ser como son no los aguantaba  el único y verdadero HZ Juan Ramírez Ruiz  a quien en sus últimos tiempos mancillaron y pegaron.  Que ahora no se hagan los buenos con su memoria. Lo peor de todo es que han dado ese tono de Chuiman a la chusma literaria que ha venido después de ellos: risita limeña de antiguos jovencitos crapulosos e incultos  a quienes fuera del Perú no los pela ni su madre: malas maneras, inconsistencia ideológica, versos destripados, gritos cobardes en recitales y cantinas. Astutamente se han posesionado del retrato de Churata que está tan lejos de ellos como Lima de Mali. Lo han puesto en su cantina tarde y mal, cuando nosotros arequipeños, cusqueños y puneños ya habíamos enarbolado al maestro con convicción y silencio, con sicuris y viento y lontananza de futuro. Porque nos pertenece más a nosotros que a ellos mientras  este Perú desmemoriado,  miserable y corrupto siga perpetuando  la farra literaria y la tontera.
 Malos poetas y malas personas. Y lo digo con ganas por que ya me cansé de tanta impostura y porque tengo que hacerme cargo de mi obra y defenderla de la falsa amistad y la hipocresía. Por que la amistad en los buenos tiempos fue tan íntima que hasta la Musa de HZ  llegó a ser madre del mayor de mis hijos, espejo macho de punk y talento. O sea que no se hagan. Que les conozco todas las arrugas y toda la sangre. Que si ellos son el centro de Lima yo pertenezco a la periferia mundana de la Benemérita provincia de Lampa, donde muy joven aprendí a disparar  cartuchos con sal y ají.  
Este manifiesto también es una advertencia y  va en el mismo tono de aquella “advertencia a un hueleguisos” que indignamente le hicieron a Rodolfo Hinostroza. Téngase en cuenta que sé cosas que un amigo común se llevó al cielo. O sea que tranquilitos que el sol brilla para todos. Y Todavía no he comenzado a escribir mis anti-memorias. Y no soy tan civilizado ni fino como el ronco genial.
Así habla la amistad traicionada por el pontífice furioso de HZ, el Posada Carriles de la poesía peruana causante de todo este desaguisado: Tulio Mora. Y cierro este manifiesto con un guiño a Jorge Pimentel en cuya obra  ya no creo.  De Verástegui no diré nada porque su mala poesía última, sus delirios de grandeza y su larga convalecencia no le permitirán defenderse.
Vladimir Herrera. 
Puerto Atico. Arequipa. Enero del 2011.


jueves, 20 de enero de 2011

Filonilo y Oquendo de Amat.

SALUDO  A  FILONILO  CATALINA.

Real poeta o poeta de los dones. Saludo tu libro y la presentación del libro en Arequipa, esa ciudad en la que vive tu madre. Al fin y al cabo uno es del lugar en donde viven nuestras  madres. Y hacemos monadas para ellas así pasen los años. He llegado al convencimiento después de curiosear un poco, de que tú eres el único heredero de los  destellos de nuestro paisano Carlos Oquendo de Amat. Aunque no tengas su rojez y la guerra civil española te quede lejos. Oquendo de Amat ha sembrado en el alba de hambre y pobreza  esencial  la dignidad  del  canto.  Muchos buenos poetas seguirán naciendo del musgo que deja la garúa y brotarán como hongos de psilocibina  poblando el cielo de nuestro lago primordial.  Recuerda que somos mucho aunque parezcamos poco. Sé que has aprendido a vivir como el equilibrista aquel  entre Las Torres Gemelas que ya no existen. Sólo te pido no olvidar la cuerda luego de atravesar el abismo.  Enróllala para que sea tu almohada. Como  sucede en el poema de Genet.

Vladimir Herrera.